Quiénes son los beneficiados?

El Tratado de Libre Comercio (TLC) se firmó por los países que conforman el istmo Centroamericano, y la Unión Americana (Estados Unidos); con el fin de fortalecer los vínculos de amistad y el espíritu de cooperación existente entre sus pueblos; alcanzar un mejor equilibrio en sus relaciones comerciales; propiciar un mercado más extenso y seguro para los bienes producidos y el intercambio recíproco de servicios en sus territorios; elevar la competitividad del sector industrial, para la facilitación del comercio de mercancías y el flujo de capitales y tecnologías, contribuyendo de manera determinante a consolidar la competitividad sistémica de los países en el área de libre comercio.

Finalmente el 01 de abril del año 2006 entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica, que tendría como beneficios para Honduras crecimiento económico, generación de empleo, atracción de inversión, impacto positivo en la generación de turismo, las oportunidades que una relación mas estrecha con un socio comercial de la magnitud de los Estados Unidos de América, puede brindar en distintos ámbitos, la posibilidad de continuar propiciando la transformación del sector producto nacional, y las oportunidades de exportación con preferencias arancelarias al mercado mas grande del mundo.

Opinamos que el TLC no va a reportar beneficios a Centroamérica, ya que este tratado ha sido negociado desde la perspectiva de los maquiladores por parte de Centroamérica y va a suponer "sangre, sudor y lágrimas" para extensas capas sociales de esos países, especialmente Honduras. Por parte de los negociadores centroamericanos se pinta un escenario maravilloso; se argumenta entre otras cosas.

Los más beneficiados, sin duda, serán los consumidores con las múltiples opciones de compra. Sin embargo, la pregunta clave es ¿qué consumidores?, porque la mayoría de los centroamericanos abrumados por la pobreza que nos abate no estamos para muchas opciones de compra y creemos que ahí se engañan las empresas estadounidenses. Pero el TLC, no sólo interesan al gigante norteamericano; también interesan a las élites económicas, y al mismo tiempo políticas, que sumergidas en la corrupción más absoluta mangonean a su antojo los destinos inciertos de los países latinoamericanos mientras una ciudadanía mayoritariamente inculta asiste a su propia destrucción. Esas élites a las que no les importan las condiciones de vida de sus conciudadanos, sino las condiciones en las que se encuentran sus cuentas corrientes.

El TLC, para Honduras tiene un fuerte impacto ya que este viene a exigir una mayor competitividad en la industria comercial, así como calidad en la producción de nuestros productos (banano, café, la tilapía, caña de azúcar, tomate, etc). por lo que todos los hondureños tenemos que adquirir el compromiso de ser mas productores que consumistas y buscar nuevas formas de diversificación para no vernos afectados por este fenómeno. Todo esto se puede lograr a través de préstamos bancarios, negaciones blandas a largo plazo a través de las instituciones financieras, alianzas estratégicas, el gobierno y la empresa privada son socios estratégicos para el óptimo aprovechamiento de las oportunidades que hoy se abren; debemos desarrollar un gran pacto por la competitividad del país, acabar con las distorsiones de nuestro mercado, hacer una agenda de desarrollo de las áreas que mejor podemos aprovechar, y el gobierno debe crear las condiciones para el desarrollo óptimo de todos los sectores competitivos. De no ser así el TLC no será de beneficio porque quebrará a los pequeños y medianos productores por que la competencia dará mejores precios y calidad en los productos y servicios y en la mayoría de los países. Con todo esto el TLC impone a que los campesinos hondureños emigren hacia las ciudades para el sustento diario de sus familias.

Las maquilas vendrán en cantidad y se supone que generarán grandes cantidades de puestos de trabajo, siendo esta otra mentira que caerá por su propio peso. Pese a la euforia que trataron de despertar los gobiernos con la entrada en vigor del TLC, a mas de un año las cifras indican que lejos de representar beneficios para las economías y sobre todo para la población, estas se estancan o se declinan, ya que al cierre del año 2006 las exportaciones hacia Estados Unidos son menores que el año anterior en cambio las importaciones aumentaron.

A la fecha el TLC solo ha dejado sinsabores y amarguras para nuestro empobrecido pueblo, debemos aprender de la historia para construir nuestro presente y futuro….. En fin, dicen que el mejor juez es el tiempo, pues indefectiblemente es el que da o quita la razón. ¿A quién se la dará en este TLC?... nos tememos que no a los latinoamericanos en general y a los centroamericanos en particular.